El punto de vista lo determina todo

Publicado en Etcétera

Hay un ejemplo muy sencillo que muestra hasta qué punto el punto de vista lo determina todo y el ejemplo es éste: nosotros miramos el cielo por la noche y encontramos las constelaciones, algunas las conocemos, otras si tenemos un mapa celeste podemos más o menos identificarlas, pero hay unas cuantas que están ahí. Y una de ella es la Osa Mayor y la Menor, también la Estrella Polar. Ésta es la disposición o el diseño de unas cuantas estrellas que configuran lo que se llamó metafóricamente esa imagen, como si fuera una osa, la Osa Mayor por oposición a otra que era la Osa Menor; no se parecen en nada a una osa, pero en fin, la hemos llamado así y así se quedará seguramente hasta el final de los tiempos.
Pero ¿existe realmente?, ¿existe ese dibujo, está en el cielo? Sí está, pero está para nosotros, que estamos donde estamos, es decir, viajando en la galaxia y mirando constantemente a esas estrellas nos daríamos cuenta de que en el viaje por la galaxia ­suponiendo que diéramos la vuelta­ el dibujo iría cambiando.
Entonces la Osa Mayor lo es para nosotros. E iría cambiando por una razón muy, muy sencilla, porque las estrellas no están a la misma distancia de nosotros, ellas no se mueven, así, una está aquí y otra está allá. Y es el hecho de que nos situemos aquí que al mirar y olvidar completamente que ellas no se encuentran a la misma distancia, que podemos decir: ahí está un diseño, un dibujo que llamamos Osa Mayor.
Ahora, no vamos a quedarnos en la astronomía, pasemos a la realidad del curso: el punto de vista. Al cambiar el punto desde donde se mira, cambiará igualmente aquello que es visto. Y esto es fundamental y es fundamental tanto para pensar ahora en la Osa Mayor como para pensar en lo que está pasando aquí, en todo lo que tiene que ver con la vida humana, en lo que sea.