Las cosas no son el nombre que se les da

Fuente: Ideal.es

Las palabras son rótulos que se adhieren a las cosas, no son las cosas, nunca sabrás cómo son las cosas, ni siquiera qué nombres son en realidad los suyos, porque los nombres que les das no son nada más que eso, el nombre que les has dado.

3 comentarios:

M. Gracia dijo...

Las cosas sólo son cosas. Pero los nombres son más que nombres: son ventosas. Las únicas ventosas que tenemos para asir las cosas con nuestro cerebro.

m dijo...

Una vez, cuando Abraham Lincoln se enfrentaba a un hombre obstinado y cargado de razones, Lincoln apuntó hacia un prado cercano y le preguntó, "Cuántas patas tiene esa vaca?"
"Cuatro", resonó en una rápida respuesta.
"Bien, supón que llamas 'pata' a la cola de la vaca; ¿cuántas patas tendría la vaca entonces?"
"Pues, tendría cinco, por supuesto", contestó el hombre.
"Ahí es donde te equivocas", dijo Lincoln: "llamar a la cola de una vaca 'pata', no la convierte en una pata."

(Tomado de "Sabiduría callejera", de Dan Millman).

magali dijo...

Estoy de acuerdo ya que las cosas son sólo cosas, pero los nombres que utilizamos para nombrarlas tienen un referente en qué? quiza en los nombres construidos por otros que desde miles de años átras sintieron esta necesidad. Necesidad que es muy importante para nosotros los hombres, el nombrar, categorizar, clasificar, llamar, señalar con un nombre a algo- ese algo qué es?; no se, pero nadie puede estar seguro cien por ciento que lo que se quiere nombrar realmente sea eso que realmente se quiere-, además el designar un nombre a una cosa ya sea material o abstracta(...que abarca la mayoría de las cosas que nombramos)nos ayuda a construir nuestra realidad "objetiva" y la representación de nosotros mismos.