Sólo vale lo que la memoria retiene

Fragmento de Cuadernos de Lanzarote (1993-1995)

La experiencia personal y las lecturas sólo valen lo que la memoria haya retenido de ellas. Quien haya leído con alguna atención mis libros sabe que, más allá de las historias que van contando, lo que allí hay es un continuo trabajo sobre los materiales de la memoria, o, para decirlo con más precisión, sobre la memoria que voy teniendo de aquello que, en el pasado, fue memoria sucesivamente añadida y reorganizada, en busca de una coherencia propia en cada momento suyo y mío. Tal vez esa deseada coherencia sólo empiece a dibujar un sentido cuando nos aproximamos al final de la vida y la memoria se nos presenta como un continente a redescubrir.