Mirar desde todos los ángulos

Publicado en El Cultural

Cuando tenía 18 ó 19 años, un amigo de mi padre era portero del Teatro de la Ópera y me dejaba subir para oír las funciones al gallinero, junto al Palco Real que estaba rematado por una Corona inmensa: vista desde abajo parecía grandiosa, pero desde el gallinero descubrías polvo, telarañas, colillas. Lo que aprendí era que para conocer la verdad hay que mirar desde todos los puntos de vista, porque si no jamás sabremos cómo es la realidad.