La televisión, un circo

Publicado en La Voz de Galicia

Se cultiva la frivolidad y la banalidad. Todo es circo. Los romanos ya lo sabían: pan y circo. En Occidente estamos viviendo en eso: el pan suficiente para que la gente no se rebele y, sobre todo, mucho circo. La gente va a la televisión a contar sus miserias morales y físicas en un proceso obsceno, ante una platea de gente riendo y aplaudiendo, que está además muerta de envidia porque quiere estar allí, en el plató. Hace unos cuantos años eso no ocurría. Había un sentimiento sencillo de pudor, de derecho a la privacidad.