Lo que estamos haciendo por África es totalmente insuficiente

Publicado en Universidad Complutense de Madrid
Discurso de José Saramago, tras recibir un galardón en unas jornadas sobre África

Esto del manifiesto está bien, aunque no sé si África necesita un manifiesto. Los manifiestos son un género que la Humanidad produce cada cierto tiempo.
La caridad moderna son las ONG, con todo el respeto que yo tengo por las ONG; pero las ONG están sirviendo de coartada a la sociedad para que no intervenga, es como en el tiempo antiguo, en el que siempre había un pobre, un mendigo que iba a las casas a veces los jueves, a veces los viernes, a veces los sábados. Entonces se daba limosna y la gente de alguna forma decía: Pues yo ya he cumplido. Pero... ustedes ¿cumpliendo cómo? Aunque se haga mucho y se está tratando de hacer aquí algo más, lo que no puede ocurrir son condiciones de caridad antigua en que después de pagar el té, los dulces y el pianista al cabo sobran cinco duros y cinco duros era la caridad. ¿qué les quiero decir con esto? Si la sociedad, que nosotros somos, no se involucra en esto, si no se hace una reflexión seria sobre el problema de África, que es el problema de América, que es el problema del mundo, dónde están las causas, no vale mucho la pena decir que el problema de África, que tiene un momento álgido que es la conferencia de Berlín del siglo pasado, aunque esto ya es historia, pero lo que es actualidad es lo que está pasando, y lo que está pasando se parece muy claramente a algo que... puede que yo sea un malpensado pero ¿dónde está la intervención real en África? ¿Quién está interviniendo en África para resolver el problema de África?. Nadie, nadie en este sentido porque están las ONG, estáis vosotros, pero los gobiernos... se interviene en Kosovo, se interviene aquí, allá, y ¿quién está interviniendo en África? Los cascos azules, pero con la condición de que no muera nadie porque en el momento que muera un soldado, todo el mundo se retira y ¿qué es lo que está pasando? ¿a qué se está esperando? A que África se desangre totalmente, que el SIDA extermine a todo ese mundo, que la Malaria, que podría estar erradicada y la industria farmacéutica no lo quiere, no lo permite, ¿qué están haciendo los gobiernos? Pues nada. Luego está el problema de la Deuda y todo el mundo está diciendo que hay que acabar con la Deuda: pues sí, yo creo que sí, pero luego hay que saber a dónde va lo que se está pagando, los intereses, ¿a dónde va ese dinero, al desarrollo de África o a la corrupción? Es que si no nos enfrentamos con la Realidad africana, que no es muy fácil compaginar con emociones superficiales, lo que está pasando allá es un desastre, el gran desastre del siglo XXI es África. África será, ya lo es, el continente de las grandes batallas del siglo XXI porque África es algo demasiado rico, demasiado importante para que pueda pasar sin la codicia de las potencias que están esperando que se mueran los negros de una vez, que el continente quede despejado de negros para que, entonces, el colonialismo nuevo siga haciendo la explotación que hace. Estas no son palabras para este momento, lo sé, pero es que todos los momentos son buenos cuando tenemos delante una tragedia de sangre, de dolor, de sufrimiento. Pongamos la mano en el corazón y en la conciencia y reconozcamos: No estamos haciendo nada... estamos haciendo esto, me parece estupendo, magnífico. Yo no he hecho nada por África, no he hecho nada que valiera la pena y me están regalando este premio; yo lo guardaré con todo el cariño del mundo, pero vamos a ver si la UNESCO, o no sé quien más, si la sociedad mundial, la conciencia colectiva se da cuenta de qué es lo que tiene que hacer, y en Europa sabemos que están llegando todos los días africanos que se están escapando, que viene a intentar vivir; algunos se quedan, pero esto no puede ser una especie de juego: llegan unos, se van otros. Estamos asistiendo a una de las grandes migraciones de la Historia. África subirá hasta el norte porque nosotros no hemos hecho nada por África, y lo que estamos haciendo es totalmente insuficiente.